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Estrategias en la economía del conocimiento

La economía del conocimiento es todo dato que se ofrece para entender los mercados, los clientes y los productos. También hace referencia a las variables que explican lo que pasa en el mercado. En ese sentido, las estrategias para un emprendedor están en las ofertas, el producto que se complementa con otro y con el objetivo de garantizar una compra que mantiene la fidelidad de los clientes.

“Los mercados funcionan con información incompleta”, adaptación de lo que dice la Teoría de Juegos. Eso lleva a preguntarse ¿cuánto se sabe y qué se tiene para entrar a competir? Además de la inversión, también es importante conocer lo que se ofrece y a quién. Un nuevo producto que no tenga competencia crea mercado. Por otro lado, el producto que comienza a competir en un mercado ya existente da más opciones a los clientes.

La información incompleta de los mercados significa que hay demanda insatisfecha, y que hay oportunidad de entrar a competir. Por el lado de la oferta pasará lo mismo. Esa suposición se comprueba con los datos que proveen las investigaciones de mercado. El resultado de esos estudios permite entender qué producir, a qué precio, los costos, los modos de producción que se necesitan y la administración financiera sostenible.

El valor y el uso que adquieren las mercancías tiene aún más sentido con la economía del conocimiento. Así,  las oportunidades de participar y mantener la ventaja comparativa, podría dar la información suficiente para anticipar los cambios y garantizar la demanda. ¿Qué hay y a quién se ofrece? Las tendencias se crean o varían según la dinámica de los mercados, incluso por los nuevos productos.

La economía del conocimiento es un término intangible y que el cliente no lo percibe hasta que se pregunta ¿por qué compra? incluso el productor se preguntará lo mismo ¿por qué se vende? La calificación que recibe cualquier producto es parte de la oferta real y las posibilidades futuras de compra ¿cuántos están dispuestos a comprar nuevamente? ¿cuántos rechazan el producto?

En la economía del conocimiento el diseño de la estrategia consiste en garantizar la compra y saber la satisfacción de los clientes. Esto comienza con la obtención de los datos.

Mucho antes que Manuel Castell publicara el libro La era de la informática, las empresas sabían que el éxito está en conocer el mercado y los clientes. Con el uso de las nuevas tecnologías aparecen medios para almacenar la información, hacer el procesamiento y analizar con más datos. Además, con la tecnología la comunicación es posible desde cualquier lugar. Por lo anterior, es así como surgen las redes de conocimiento, las “cadenas de valor” como soportes externos de actividades primarias y de apoyo, las alianzas estratégicas que terciarizan servicios y la fabricación.

Investigadores  afirman que la Economía del conocimiento es un eje resolutivo que vincula la empresa, la investigación y la sociedad. Para tener la información de los mercados es necesario contar con el capital humano y los recursos tecnológicos suficientes. Entonces las empresas cambian según los equilibrios de los mercados, los fenómenos sociales y se adaptan con el conocimiento que acumulan, con la tecnología que usan y genera valor.

Pablo L. Belly sostiene que La nueva economía en la era del conocimiento, ya no es dependiente, es decir que la demanda de un producto no determina las ganancias y los costos, algo que no se explica con el volumen de las ventas. Belly, piensa en cambio, que el valor del producto, más que la satisfacción por el uso, es el que ofrece otras posibilidades que antes nunca fueron pensadas.

A mayor cantidad de compradores, más fabricantes, hasta ajustarse el equilibrio del precio. Pero es diferente el equilibrio del precio cuando un producto nuevo integra otros. El teléfono celular, por ejemplo, que incorpora un microprecesador tiene múltiples usos. Por lo anterior, es la demostración que la economía del conocimiento aplicada con las tecnologías de la información genera valor y nuevas oportunidades de alianzas estratégicas.

En la misma lógica, Belly asegura que los clientes cambian ahora las reglas del mercado porque son ellos quienes determinan la oferta. Por lo tanto, los costos de producción y la distribución se calcula con  lo que está dispuesto a pagar: dónde, cuándo, cómo y a cuánto lo compra. Esto cambia la manera como funciona la producción a gran escala. Los clientes quieren más de un mismo producto ¿Con cuántas aplicaciones compra el celular? ¿Con cuáles accesorios compra un carro? ¿Cómo lo quiere?

Manuel José Cárdenas en el libro De la sociedad industrial a la sociedad post industrial, dice que dentro de los cambios ocurridos por la economía del conocimiento, es el surgimiento de un nuevo sector aparte de los demás y que es el más importante. Eso se interpreta con las empresas que se dedican a los estudios de mercado exclusivamente y que se entiende que están dentro de la “cadena de valor” que necesitan las empresas para conocer márgenes de ganancia.

Los negocios propios de la economía del conocimiento tienen lugar en el manejo de datos y los análisis que se usan para comprender los clientes, lo que consumen y el comportamiento del mercado. Quien tiene así más información, sabe que vender, interpretando el contexto de la compra y con anticipación a lo que quiere el cliente.