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Motivación laboral, clave para aumentar la productividad en las empresas

Con los deberes diarios, además de las ocupaciones, problemas y adversidades que se presentan en el ambiente laboral, las empresas están adoptando la opción de incentivar a sus empleados y grupos de trabajo a través de la motivación de manera positiva, con estimulación y reconocimiento al trabajo bien hecho.

El líder es el encargado de impulsar, de manera paciente y optimista, a un grupo determinado para generar el compromiso e interés a la hora de realizar su trabajo. Esto se logra, entre otras, reconociendo los logros que los empleados obtienen por su esfuerzo y productividad, por medio de bonos, dinero en efectivo, días libres, entre otras opciones.

Actualmente, este sistema no está implementado por todas las empresas y muchas no dan importancia a fomentar el buen desempeño de los empleados, que, en últimas, genera mejores resultados en las compañías. De hecho, se estima que aproximadamente el 80% de los trabajadores no son felices en sus puestos de trabajo.

Es importante tener en cuenta que la clave de la estabilidad laboral no radica en felicitar o entregar siempre premios a los trabajadores. Se trata de conocer a fondo sus expectativas, sus metas personales y profesionales, además de recibir las sugerencias y negativas que ellos ven en la empresa con el fin de evitar enfermedades como las psicosomáticas que se generan por las emociones negativas y el estrés del ambiente laboral.

Teniendo en cuenta que el bienestar laboral está relacionado con el orden de ideas que se planteen en el trabajo, tener las metas claras y marcar objetivos a mediano y largo plazo, buscando los recursos para alcanzarlos en el tiempo pactado, es uno de los puntos más importantes para mantener la motivación laboral.

Por otra parte, la mejor manera de ganarle la batalla a la frustración es dejar de pensar en lo que no se tiene; para lograr objetivos se necesita tener un poco de ambición, pero debe ser controlada para no caer en la insatisfacción. Buscar soluciones y no quejarse es también la clave para ser feliz.

La motivación laboral también depende del espacio en el trabajo. Es importante sentirse cómodo y tranquilo, tal vez con alguna foto familiar o personal que genere ánimo en un momento de estrés, o una frase significativa para valorar el esfuerzo. Estar motivado es una cuestión de actitud.

La relación con los compañeros de la oficina también es un punto importante. Dedicar tiempo para conocer a las personas que rodean el entorno de trabajo, sus nombres y alguna característica que los defina ayuda a tener un entono laboral en donde el bienestar de todos sea el principal objetivo y así mantener un equilibrio en el grupo.

¿Cambios? Bienvenidos. Puede que no todas las veces se vean de la mejor manera o incluso se tenga miedo por los resultados, pero los cambios traen aprendizaje y la manera de seguir avanzando desde otro punto de vista. Así, el objetivo es convertir el optimismo en una bandera; rodearse de personas positivas, vitales y entusiastas ayuda a mejorar el estado de ánimo en los días difíciles.

Las tareas sencillas y rápidas y cerrar las cosas pendientes, aunque no sean las más importantes, hace que una persona pueda emprender el camino para cumplir objetivos mayores, al tiempo que puede comprobar el progreso en cada una de los proyectos, incluso con gráficas para evaluar los quehaceres laborales.

Por último, creer en las capacidades que se tienen para generar grandes logros dentro de una empresa puede no solamente aumentar la productividad sino también generar un reconocimiento por las buenas labores realizadas.